El fuego del sol madrugador que acecha detrás de la Mola o el Molló hará madurar todas las cosechas. Pintará de color el grano maduro y endulzará la primera fruta. El sol es un regalo de dios, el fuego puede serlo también cuando nos sirve para calentarnos y mantener la vida y no desborda los límites metafóricos ni físicos. Como el vino. En la botella, en la copa, o hecho literatura. |